La superficie quemada sigue muy por encima de la media
Los incendios forestales ya no son un problema confinado al Mediterráneo. Las agencias de la ONU corren para ayudar a los países europeos a adaptarse mientras la amenaza del fuego se extiende hacia el norte, a regiones que antes eran demasiado frías y húmedas para arder. La advertencia llega después de un verano en el que grandes áreas de Europa se secaron bajo repetidas olas de calor.
La superficie quemada sigue muy por encima de la media
Más de 600.000 hectáreas de terreno han ardido dentro de los países de la Unión Europea en los primeros ocho meses de 2026, según el Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales. Esa cifra está por debajo de la superficie registrada en la misma fecha en 2025, el peor año registrado, pero supera con creces la media de 20 años de unas 280.000 hectáreas. Las cifras muestran que las temporadas de incendios llegan antes, duran más y tocan nuevos territorios.
Las regiones más frías enfrentan nuevas ventanas de fuego
Ya han surgido crecientes preocupaciones por incendios en las tierras altas atlánticas de Irlanda y Escocia, así como en otras partes del norte y centro de Europa, dijo John Hayes, experto en incendios de la ONU. "Estas áreas no se están convirtiendo en paisajes mediterráneos, pero las regiones tradicionalmente más húmedas y frías ahora experimentan ventanas más frecuentes donde cantidades crecientes de vegetación están lo suficientemente secas para arder y los incendios pueden propagarse", advirtió. La actividad humana causa la mayoría de los incendios que estallan en Europa, pero su propagación, velocidad e intensidad están fuertemente moldeadas por las condiciones más cálidas y secas vinculadas al cambio climático y por el cambio en el uso de la tierra.
Europa construye una respuesta mayor
La Comisión Europea anunció su mayor respuesta contra incendios forestales para la temporada de verano de 2026, movilizando 777 bomberos y 22 aviones. Las agencias de la ONU dicen que la preparación es ahora la prioridad: mejores pronósticos, más cortafuegos, cambios en la gestión de los bosques y educación pública en lugares que nunca se han considerado propensos al fuego. El mensaje de la ONU es que adaptarse a un mundo más cálido significa tratar el fuego como un riesgo permanente en todo el continente, no un problema estacional para el sur.