La contaminación del aire de plantas eléctricas y generadores construidos para servir a los centros de datos de IA podría añadir al menos 20.000 millones de dólares al año en costos de salud en Estados Unidos para 2028, según un informe de la Environmental Protection Network, una organización sin fines de lucro integrada por exfuncionarios de la Agencia de Protección Ambiental.
El grupo examinó las emisiones de plantas de gas, turbinas de gas y generadores diésel necesarios para satisfacer la demanda eléctrica de los centros de datos, y enumeró 30 acciones federales que, según dice, aumentarán los riesgos de salud relacionados con la contaminación.
Alimentando el auge de la IA
Más de 1.300 centros de datos ya operan en Estados Unidos, y se planean más de 2.000 instalaciones adicionales. Las empresas de servicios públicos han retrasado el cierre de plantas de carbón y propuesto nuevas plantas de gas para seguir el crecimiento de la demanda que la industria no había previsto hace unos años.
El debate público se ha centrado en los precios de la electricidad, el uso de agua, el ruido y el empleo. El informe sostiene que la contaminación del aire local ha recibido mucha menos atención, aunque las instalaciones que producen la energía suelen estar cerca de comunidades.
Costos contados en asma y muertes
El informe se basa en modelos académicos que proyectan que la contaminación relacionada con los centros de datos podría contribuir a aproximadamente 600.000 casos de síntomas de asma, 1.300 muertes prematuras y más de 20.000 millones de dólares en costos anuales de salud pública para 2028.
Los autores dicen que el costo real podría ser mayor, porque las estimaciones no tienen en cuenta recientes retrocesos regulatorios. Estos incluyen políticas que facilitan operar ciertos generadores diésel y reiniciar plantas de combustibles fósiles inactivas, además de una regla propuesta que podría permitir iniciar la construcción antes de que se aprueben los permisos de contaminación del aire.
Los investigadores señalan que las empresas tecnológicas suelen informar el uso de energía y las emisiones de gases de efecto invernadero, pero dicen mucho menos sobre la contaminación del aire local, que es más difícil de comparar entre sitios.
Preguntas de aplicación
Los exfuncionarios también advierten que la reducción de personal y capacidad de aplicación de la agencia podría dificultar el monitoreo de emisiones a medida que la industria se expande. Los permisos, el monitoreo y los informes dependen de personas que los revisen.
Los grupos industriales disputan el enfoque, diciendo que la generación de gas es más limpia que el carbón al que reemplaza y que las nuevas plantas deben cumplir los estándares existentes. Los investigadores de salud pública responden que la comparación debería ser contra una línea base sin emisiones añadidas, no contra la alternativa más contaminante.