Primera evidencia humana de reversión de la edad
Investigadores de un importante centro médico académico realizaron el ensayo en 108 adultos con lipohipertrofia asociada al VIH, una condición que implica distribución anormal de grasa. Los participantes recibieron inyecciones semanales de semaglutida o un placebo. Aquellos que tomaron el fármaco mostraron una reversión medible en varios marcadores de envejecimiento epigenético, incluidos patrones de metilación del ADN vinculados a la senescencia celular. Los hallazgos representan la primera evidencia aleatoria y controlada con placebo en humanos de que un agonista del receptor GLP-1 puede influir en el envejecimiento biológico.
La reducción de la inflamación es clave para el efecto
Los autores del estudio atribuyen el efecto antienvejecimiento principalmente a la capacidad de la semaglutida para reducir la inflamación crónica y mejorar la distribución de la grasa. El sistema inflamatorio mostró la mejora más pronunciada, con marcadores de envejecimiento biológico en esa categoría retrasados casi cinco años. Los marcadores de envejecimiento cerebral también mejoraron notablemente. El fármaco funciona imitando una hormona que regula el apetito y el azúcar en sangre, pero sus propiedades antiinflamatorias parecen impulsar el beneficio de longevidad.
Implicaciones para la prevención de enfermedades relacionadas con la edad
Aunque el estudio se centró en personas con VIH, los investigadores creen que los hallazgos podrían generalizarse a poblaciones más amplias. La semaglutida ya se prescribe a millones de personas para la diabetes y el control de peso. Si el efecto antienvejecimiento se confirma en ensayos más amplios y prolongados, los fármacos GLP-1 podrían convertirse en una herramienta para prevenir afecciones relacionadas con la edad, como enfermedades cardiovasculares, deterioro cognitivo y ciertos cánceres. Se están planificando ensayos de fase 3 más amplios.