Hallazgos a largo plazo
Un estudio de 20 años ha vinculado los nitritos en carnes procesadas con un mayor riesgo de cáncer de colon en hombres. Los investigadores informaron los resultados esta semana después de seguir a un gran grupo de participantes durante dos décadas. Los hallazgos se suman a un creciente cuerpo de evidencia sobre alimentos curados y procesados.
Los nitritos se usan para conservar carnes procesadas como tocino, jamón, salchichas y fiambres. Ayudan a prevenir el crecimiento bacteriano y dan a la carne su color rosado. Cuando se cocinan a altas temperaturas, los nitritos pueden formar compuestos llamados N-nitrosaminas, que se han relacionado con el cáncer en estudios con animales.
Hombres en mayor riesgo
El estudio encontró el vínculo en hombres pero no en mujeres. Los investigadores dijeron que la diferencia puede deberse a patrones dietéticos, tamaños de porción o cómo el cuerpo procesa estos compuestos. Los hombres en el estudio comieron más carne procesada en promedio que las mujeres.
Los participantes con mayor ingesta de nitritos mostraron una tasa de cáncer de colon mediblemente más alta que aquellos con la ingesta más baja. El riesgo creció con la cantidad consumida. Incluso los comedores moderados mostraron un pequeño aumento, dijeron los investigadores.
Qué significa esto para las dietas
Los grupos de salud han aconsejado durante mucho tiempo limitar la carne procesada. La Organización Mundial de la Salud clasifica la carne procesada como una causa probable de cáncer. El nuevo estudio da más peso a esa guía, especialmente para los hombres que comen carnes curadas regularmente.
Los expertos dicen que las personas no necesitan eliminar por completo la carne procesada. En cambio, recomiendan tratarla como un alimento ocasional en lugar de un alimento diario. Reemplazar parte de la carne procesada con pollo, pescado o proteínas vegetales puede reducir la exposición a los nitritos.
Los investigadores dijeron que el siguiente paso es estudiar si los métodos de preparación específicos cambian el riesgo. Freír y asar producen más N-nitrosaminas que la cocción más suave, por lo que cómo se cocina la carne puede importar tanto como cuánto se come. También planean analizar si la vitamina C y otros factores dietéticos pueden compensar parte del daño. Por ahora, el mensaje para los hombres que comen carnes curadas regularmente es simple: la moderación importa, y la evidencia contra la carne procesada diaria sigue fortaleciéndose.