Un muro de agua y lodo
La inundación golpeó el norte de Rasuwa el 26 de agosto de 2026. Una repentina oleada de agua arrasó la cuenca del río Bhote Koshi y atravesó aldeas a lo largo de la frontera entre Nepal y el Tíbet. El Servicio Geológico de EE. UU. dijo que un colapso glacial desencadenó el muro de agua y lodo que enterró hogares y carreteras.
La policía nepalí ha recuperado 332 cuerpos hasta ahora. El número total de muertos ha superado los 350. Más de 1,300 personas siguen desaparecidas, según las autoridades. Los equipos de búsqueda trabajan en áreas donde las carreteras y puentes fueron arrasados, y la magnitud total de los daños aún se desconoce.
Turistas extranjeros atrapados en el desastre
Muchos de los desaparecidos son turistas extranjeros. Al menos 33 ciudadanos británicos no han sido localizados, incluidos dos adolescentes de 13 y 14 años. El Departamento de Estado de EE. UU. dijo que aún no tiene una cifra precisa de estadounidenses desaparecidos, aunque funcionarios locales informaron antes que decenas de estadounidenses estaban entre los desaparecidos.
El valle de Bhote Koshi es una ruta de senderismo popular cerca de la frontera tibetana. Cientos de excursionistas estaban en la región cuando llegó la inundación sin aviso. Helicópteros han estado transportando equipos de rescate a valles remotos, e ingenieros del ejército están despejando carreteras bloqueadas con equipo pesado.
Advertencias de una segunda inundación
Los expertos dicen que el peligro no ha terminado. Un deslizamiento de tierra ha bloqueado parte del canal del río, y el agua se está acumulando detrás de él. Si el bloqueo se rompe, otra oleada podría golpear áreas río abajo que ya han sido dañadas.
Las autoridades han dicho a los residentes en áreas bajas que se muevan a terreno más alto y se mantengan alejados de las orillas del río. Se espera que las lluvias monzónicas continúen durante varias semanas más, manteniendo el riesgo alto.
El desastre ha llamado la atención sobre el frágil entorno montañoso de la región. Los científicos dicen que el aumento de las temperaturas está derritiendo los glaciares más rápido, lo que hace más probables los colapsos glaciales. Las agencias de ayuda están pidiendo más apoyo internacional mientras continúa la búsqueda de sobrevivientes.