Ferrari manda en una sesión de desconocidos
Charles Leclerc marcó el mejor tiempo de los primeros entrenamientos del Gran Premio de Ciudad de México, un 1:18.380 en el Autódromo Hermanos Rodríguez. El líder del campeonato, Kimi Antonelli, se quedó más cerca para Mercedes, a 0,107 segundos, y el reserva de Mercedes, Frederik Vesti, fue tercero.
El orden pareció inusual porque faltaban muchos nombres conocidos. Diez novatos suplentes ocuparon coches en toda la parrilla, con Lando Norris, Max Verstappen y Lewis Hamilton entre los pilotos obligados a ceder la sesión según las normas de jóvenes pilotos de la Fórmula Uno. Los equipos ven esa obligación como una oportunidad de acumular kilómetros reales en un circuito que castiga la inexperiencia.
Polvo, neumáticos duros y tiempos lentos
La pista estaba cubierta por su habitual capa de polvo, y el agarre fue bajo durante la primera media hora. La mayoría de los pilotos se quedaron con neumáticos de compuesto duro mientras la superficie se limpiaba. Los tiempos estuvieron a más de dos segundos de la vuelta de la pole lograda aquí en años recientes antes de que se montaran los blandos.
Arvid Lindblad fue el más rápido de los recién llegados, colocándose décimo con un 1:19.478, por delante de compañeros de equipo más experimentados en la misma sesión. Isack Hadjar fue undécimo y Nikola Tsolov duodécimo, lo que muestra que la pareja de Racing Bulls se adaptó rápidamente a las condiciones de bajo agarre.
El panorama del campeonato
Antonelli llega a México con una cómoda ventaja. El piloto de Mercedes tiene 365 puntos tras 18 rondas, con su compañero de equipo George Russell en 242 y el ferrarista Lewis Hamilton en 241. En la clasificación de constructores, Mercedes lidera con 607, Ferrari tiene 474 y Red Bull 355.
Quedan cuatro rondas, incluida esta. Antonelli necesita evitar errores en lugar de perseguir victorias, y el aire enrarecido de Ciudad de México, que reduce la carga aerodinámica y enfría menos eficazmente los motores, es un lugar donde los pequeños errores se amplifican.
Los segundos entrenamientos del viernes serán la primera prueba real del ritmo de carrera, con toda la parrilla en sus coches habituales y compuestos más blandos disponibles. La velocidad a una vuelta de Ferrari en una sesión dominada por suplentes es alentadora pero una prueba incompleta. Los equipos pasarán la noche comparando datos de tandas largas antes de que la clasificación decida la parrilla.