Los rebeldes hutíes de Yemen, alineados con Irán, atacaron instalaciones petroleras y sitios de servicios públicos en el sur de Arabia Saudita el martes por la madrugada, hiriendo al menos a 73 personas y forzando la detención de algunas operaciones energéticas, informaron funcionarios saudíes. Se declararon incendios en varios lugares y los equipos de emergencia se movilizaron para contener las llamas y evaluar los daños.
Instalaciones energéticas saudíes en el punto de mira
El ministerio de Energía de Arabia Saudita dijo que las operaciones en algunas instalaciones se detuvieron tras los ataques. El reino es el mayor exportador de petróleo del mundo, y cualquier interrupción en su infraestructura energética atrae la atención de los mercados globales.
El asalto ocurrió horas después de que los hutíes culparan a Arabia Saudita por un ataque aéreo contra una prisión en la provincia norteña de Jawf, en Yemen. Al menos siete personas, incluido un niño, murieron y otras siete resultaron heridas en el ataque contra la ciudad de Hazem, dijeron los rebeldes.
Una tregua se desmorona
Los renovados ataques transfronterizos han roto una tregua de cuatro años que había aliviado los combates entre los hutíes y el gobierno respaldado por Arabia Saudita y sus aliados. En las últimas semanas, ambos bandos han luchado con intensidad creciente sobre el terreno en Yemen.
El costo humano ha aumentado rápidamente. La Organización Mundial de la Salud dice que al menos 194 personas murieron y más de 880 resultaron heridas entre el 23 de agosto y el 5 de septiembre. La ONU informa que más de 21.000 personas han sido desplazadas, incluidas unas 18.500 en las ciudades suroccidentales de Taiz y Hodeida, en las últimas 27 horas.
Qué viene después
La guerra civil de Yemen comenzó en 2014, cuando los hutíes tomaron la capital, Saná, y gran parte del norte del país, forzando al gobierno al exilio. Una coalición liderada por Arabia Saudita intervino al año siguiente.
Los últimos intercambios aumentan el riesgo de un conflicto regional más amplio en un momento en que los diplomáticos han luchado por reiniciar las conversaciones de paz. Las agencias de ayuda advierten que los combates continuos profundizarán una de las peores crisis humanitarias del mundo, con millones de yemeníes que ya dependen de la asistencia alimentaria.