Cientos de miles de personas se han visto obligadas a huir de sus hogares mientras los incendios forestales arrasan el suroeste de Francia y España, y las autoridades advierten que una nueva ola de calor podría empeorar las condiciones. Más de 300.000 personas han sido desplazadas en ambos países. En la región de Gironde, cerca de Burdeos, más de 200.000 residentes fueron evacuados durante el fin de semana.
España ve progresos pero surgen nuevas amenazas
En España, los bomberos avanzaron en la región de Madrid, permitiendo que decenas de miles de residentes regresaran a sus hogares. Pero los incendios en la provincia de Castellón continuaron ardiendo. El primer ministro español advirtió de "horas difíciles por delante" mientras los fuertes vientos seguían empujando las llamas hacia áreas pobladas. Se espera que se alcancen temperaturas de hasta 40 °C en los próximos días.
Respuesta internacional
Miles de bomberos, apoyados por aeronaves y equipos internacionales de emergencia de países vecinos, trabajan para contener los incendios. Los funcionarios dicen que la vegetación críticamente seca y las temperaturas extremas dificultan la contención. Los incendios han destruido hogares, negocios y vastas extensiones de bosque, y se espera que el costo económico ascienda a miles de millones. Los científicos climáticos señalan la conexión entre el aumento de las temperaturas globales y la creciente frecuencia e intensidad de los incendios forestales en Europa.