Qué sucedió
Al menos 72 personas murieron tras una afluencia masiva de migrantes que irrumpieron en la enclave española de Ceuta desde Marruecos. Las autoridades españolas afirman que hasta 60.000 personas cruzaron la frontera en dos días a finales de julio. La mayoría ya ha regresado a Marruecos, escoltados por el ejército español.
Los equipos de rescate buscaron en las aguas alrededor de la valla fronteriza, donde se ha instalado un nuevo flotador. La Guardia Civil recuperó cuerpos del mar cerca del punto de cruce. Los funcionarios dicen que las autopsias aún están en curso y que la cifra de muertos podría aumentar.
Por qué se rompió la frontera
España culpa a las bandas criminales de contrabando por difundir rumores de que una reciente sentencia del Tribunal Supremo facilitaría la estancia de los migrantes en el país. La sentencia puso fin a las "devoluciones en caliente" para los migrantes interceptados en el mar. El alto desempleo juvenil en Marruecos y las tranquilas aguas estivales aumentaron la presión, empujando a decenas de miles de personas hacia el pequeño territorio.
Los cruces tuvieron lugar el 30 y 31 de julio. Muchas personas nadaron alrededor del puesto fronterizo desde las playas marroquíes. Otros treparon la valla o llegaron en barco. La magnitud del movimiento desbordó a la policía local y a las unidades del ejército estacionadas en la enclave.
Repercusiones políticas en toda Europa
La crisis ha reabierto la división de Europa sobre la migración. Los líderes de extrema derecha pidieron un mayor control fronterizo y la expulsión de los migrantes que permanecían en la enclave. Santiago Abascal, líder del partido Vox, visitó Ceuta y calificó la afluencia de "invasión".
La Unión Europea celebró conversaciones de emergencia sobre la situación. Italia suspendió las normas de libre circulación de Schengen en respuesta. Las autoridades también se toman en serio las advertencias en las redes sociales sobre un nuevo intento de cruce el 15 de agosto. Tanto España como Marruecos han reforzado la frontera, y los funcionarios locales dicen que se están preparando para esa fecha.
Las muertes también han intensificado la lucha política sobre la inmigración dentro de España, donde el gobierno enfrenta presión de todos los lados por cómo manejó la crisis.