Aumento mortal en la frontera
Al menos 72 personas murieron durante una avalancha masiva de migrantes en el enclave español de Ceuta la semana pasada, según informaron hoy las autoridades locales. Decenas de miles de personas se precipitaron al territorio español en la costa norteafricana. La mayoría nadó alrededor del puesto fronterizo desde el vecino Marruecos.
El enclave se encuentra en la costa mediterránea y ha sido durante mucho tiempo un punto crítico para la migración hacia Europa. El último aumento comenzó cuando grandes multitudes se reunieron en la frontera y empujaron a las fuerzas de seguridad. Los testigos describieron escenas caóticas mientras la gente trepaba por las barreras y nadaba a lo largo de la costa en la oscuridad.
Muchos de los migrantes eran hombres jóvenes de países de África occidental. Habían cruzado el Sahel y viajado a través de Marruecos antes de llegar a la frontera. Los trabajadores de ayuda dijeron que el grupo incluía familias con niños, aunque los hombres solos constituían la mayor parte de la multitud.
La mayoría de los migrantes han regresado
Los funcionarios estiman que alrededor de 60.000 personas entraron en Ceuta durante la avalancha. La mayoría ha regresado a Marruecos desde entonces, según las autoridades locales. La policía española y las unidades militares fueron desplegadas en la zona para restablecer el orden y registrar a los que permanecieron.
El gobierno español estableció centros de acogida temporales y aumentó las patrullas a lo largo de la costa. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, calificó la situación de grave y dijo que España trabajaría con Marruecos para evitar que se repita. Marruecos no ha comentado en detalle sobre el cruce.
Los grupos de derechos humanos expresaron su preocupación por la rapidez de los retornos. Pidieron a ambos gobiernos que se aseguraran de que nadie fuera devuelto sin la oportunidad de solicitar protección. España dijo que procesó las solicitudes de los que se quedaron.
Muertes y llamados a respuestas
El número de muertos convierte el evento en uno de los incidentes migratorios más mortíferos en una frontera europea en años. Los equipos de rescate recuperaron cuerpos del agua y a lo largo de la costa. Muchas víctimas se ahogaron al intentar nadar alrededor del rompeolas que protege el puerto.
Grupos de ayuda, incluidos la Cruz Roja y Médicos Sin Fronteras, instaron a las autoridades españolas a investigar cómo ocurrieron las muertes y a brindar atención a los sobrevivientes. Algunos migrantes permanecen en Ceuta, donde los funcionarios están procesando solicitudes de asilo.
La avalancha ha reavivado el debate en toda la Unión Europea sobre la seguridad fronteriza y cómo compartir la responsabilidad de las personas que huyen de la pobreza y los conflictos. Varios líderes de la UE ofrecieron su apoyo a España, mientras que otros pidieron vallas más fuertes y retornos más rápidos. Los eventos en Ceuta probablemente darán forma a las conversaciones sobre políticas migratorias durante meses.