Un nuevo acuerdo petrolero
El presidente Donald Trump dice que Estados Unidos ha llegado a un acuerdo con Venezuela para tomar el control de 65 mil millones de barriles de reservas de petróleo. Anunció el acuerdo durante una semana en la que los precios de la gasolina se han disparado y se acercan las elecciones de mitad de mandato.
El presidente dijo que el acuerdo ayudaría a reducir los costos de energía para los consumidores estadounidenses. Describió el arreglo como una forma de asegurar los suministros de petróleo y contrarrestar los altos precios del combustible. Venezuela posee algunas de las reservas de petróleo más grandes del mundo, y Trump dijo que el acuerdo las pondría en uso.
La oposición plantea preguntas
Los líderes de la oposición venezolana han rechazado los informes. Dicen que no fueron consultados sobre la entrega de una gran participación a EE. UU. en el sector de petróleo y gas del país. Algunos críticos temen que el acuerdo fortalezca al gobierno de Maduro en lugar de debilitarlo.
Los analistas señalan que la industria petrolera de Venezuela ha declinado durante años. Las sanciones, la falta de inversión y el envejecimiento de los equipos han reducido drásticamente la producción. Cualquier acuerdo requeriría una inversión importante para elevar la producción a niveles altos, y esa inversión conlleva un riesgo real en un país con una larga historia de agitación política.
Qué sucede después
Los términos del acuerdo no se han publicado. El gobierno de Venezuela no ha confirmado los detalles. Quedan obstáculos legales y políticos, incluidas las sanciones de EE. UU. que deberían levantarse o modificarse antes de que las empresas estadounidenses puedan operar libremente en el país.
Trump también ha prometido más presión sobre Irán como parte de su estrategia energética. Ha vinculado el petróleo más barato en el país con una acción exterior más fuerte de EE. UU. Por ahora, el acuerdo con Venezuela es una promesa en papel, y su impacto en los precios de la gasolina aún no está claro. Los votantes observarán de cerca mientras se acercan las elecciones de mitad de mandato, con los costos de energía entre sus principales preocupaciones.