Un cambio de nombre con un mensaje
El presidente Trump firmó una orden ejecutiva el jueves para renombrar el Lago Ontario como Lago América. La orden llegó después de que las negociaciones entre Estados Unidos y Canadá colapsaran la semana pasada. Los dos países no lograron un acuerdo comercial y el ambiente entre los vecinos se ha agriado.
El Lago Ontario es uno de los cinco Grandes Lagos y es compartido por ambos países. Limita con la provincia canadiense de Ontario y el estado estadounidense de Nueva York. La Casa Blanca dijo que el nuevo nombre celebra la soberanía estadounidense, pero los críticos calificaron la medida como una maniobra política.
Canadá responde
Canadá rechazó el nuevo nombre en cuestión de horas. Un abogado marítimo canadiense dijo: "Los estadounidenses pueden llamarlo como quieran. Es el Lago Ontario". Los funcionarios canadienses dijeron que el nombre existe desde hace siglos y no cambiará en los mapas o documentos canadienses.
La disputa por el lago es un síntoma de una lucha comercial más amplia. Trump ha amenazado con aumentar los aranceles a los automóviles, camiones, autopartes y acero canadienses al 50 por ciento a partir del 1 de enero. Canadá fue el único país, además de China, que respondió a los aranceles estadounidenses anteriores.
Se reanudan las conversaciones
Días después del colapso, las dos partes volvieron a la mesa. Trump pausó los nuevos aranceles sobre Canadá durante tres días, diciendo que ambas partes están finalizando documentos para evitar impuestos a la importación sobre una variedad de productos canadienses. "Estamos muy cerca de un acuerdo", dijo el presidente.
Los economistas advierten que una guerra comercial total perjudicaría a ambas economías. Las plantas de automóviles a ambos lados de la frontera dependen de piezas que la cruzan muchas veces antes de que un automóvil esté terminado. Por ahora, el lago tiene un nuevo nombre en Estados Unidos y las conversaciones comerciales tienen una segunda oportunidad.