La delincuencia violenta cae por tercer año consecutivo
El FBI informó el lunes que la tasa de asesinatos en EE. UU. cayó un 18,1% en 2025, alcanzando su nivel más bajo desde 1956. El Informe Uniforme de Criminalidad anual mostró que la delincuencia violenta en general cayó un 6,2% respecto al año anterior, continuando un descenso que comenzó en 2022 después de un aumento durante los años de la pandemia.
La delincuencia contra la propiedad también cayó, dijo el FBI, con robos y hurtos de vehículos a la baja. El informe se basa en datos de aproximadamente 16.000 agencias policiales que cubren casi toda la población de EE. UU. Es la imagen nacional más completa de la criminalidad disponible.
Lo que muestran los datos
El informe sitúa la tasa de asesinatos de 2025 en 4,1 por cada 100.000 habitantes, frente al 5,0 del año anterior. Las agresiones graves y los robos también disminuyeron. Los funcionarios del FBI dijeron que las cifras reflejan una combinación de estrategias policiales enfocadas, programas comunitarios de intervención contra la violencia y tendencias demográficas más amplias.
Los criminólogos ofrecieron una lectura más cuidadosa. Señalaron que algunos departamentos de policía cambiaron la forma de reportar los datos de criminalidad, lo que puede distorsionar las comparaciones anuales. También señalaron que la delincuencia sigue por encima de los niveles de principios de la década de 2010 en varias grandes ciudades, y que los descensos han sido desiguales entre regiones.
Reacción política
El informe llega mientras el presidente Trump destaca la seguridad pública en su mensaje de cara a las elecciones de mitad de mandato de noviembre. Los funcionarios de la administración calificaron los datos como evidencia de que el apoyo federal a la policía local está funcionando. Los legisladores demócratas respondieron que el descenso comenzó antes de que la administración actual asumiera el cargo y advirtieron contra el recorte de programas comunitarios.
Los funcionarios del Departamento de Justicia dijeron que el departamento continuará financiando subvenciones para la contratación de policías y grupos de trabajo contra pandillas. Los jefes de policía locales instaron a los responsables políticos a evitar tratar la caída como una señal de que el trabajo está terminado, señalando que la escasez de personal sigue siendo un problema en muchos departamentos.
Para el público, el informe ofrece una instantánea de seguridad difícil de encontrar en otro lugar. Los funcionarios locales en ciudades con violencia obstinadamente alta dijeron que aún necesitan más ayuda federal, y los grupos comunitarios argumentaron que la inversión en vivienda y empleo importa tanto como la vigilancia policial. El debate sobre cómo leer las cifras probablemente continuará durante la temporada electoral.