El shock energético golpea más fuerte
El Fondo Monetario Internacional ha reducido el pronóstico de crecimiento del Reino Unido para 2026 al 0,8%, lo que convierte a Gran Bretaña en la economía avanzada más expuesta a las consecuencias económicas de la guerra en Irán, según la última actualización de Perspectivas de la Economía Mundial del FMI. La dependencia británica de la energía importada y su limitada capacidad de almacenamiento de gas la hacen muy vulnerable al aumento de los precios del petróleo y el gas causado por el conflicto. El crudo Brent se ha mantenido por encima de los 130 dólares por barril desde que comenzaron las interrupciones en el estrecho de Ormuz. El FMI dijo que la inflación en el Reino Unido podría reavivarse, lo que obligaría al Banco de Inglaterra a mantener las tasas más altas durante más tiempo.
Riesgo de recesión global
El FMI advirtió que la economía global enfrenta un "riesgo material de recesión" si la guerra persiste hasta finales de 2026. Revisó a la baja los pronósticos de crecimiento para la eurozona, Japón y los mercados emergentes, mientras señaló que las naciones productoras de petróleo se están beneficiando del aumento de precios. Los volúmenes del comercio global ya han caído un 2% desde que comenzó el conflicto.
Impacto empresarial
Los fabricantes británicos informan que los costos de los insumos aumentan al ritmo más rápido en tres años. Las pequeñas empresas, ya afectadas por las fricciones comerciales posteriores al Brexit, están reduciendo personal y retrasando inversiones. La Confederación de la Industria Británica pidió un apoyo gubernamental de emergencia, incluyendo recortes temporales del IVA en la energía.