Energía baja
Voyager 2 se está quedando sin energía, y los ingenieros de la NASA han encontrado una manera de mantenerla viva. La nave espacial depende del calor del plutonio en descomposición para generar electricidad. Esa fuente de energía se desvanece un poco cada año, lo que obliga a los administradores de la misión a tomar decisiones difíciles.
A principios de este año, los ingenieros decidieron apagar uno de los instrumentos científicos de la sonda. La medida libera electricidad para los calentadores que mantienen la nave espacial funcionando en el frío del espacio profundo. Sin los calentadores, las líneas de combustible se congelarían y la misión terminaría.
Voyager 2 se lanzó en 1977 y ha estado volando durante casi 50 años. Pasó por Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno antes de salir del sistema solar. Hoy viaja a través del espacio interestelar, la región más allá de la influencia del Sol.
Una maniobra sin margen de error
El paso de ahorro de energía requirió que la nave espacial apagara y reiniciara sistemas por sí sola. Debido a que Voyager 2 está a más de 20 mil millones de kilómetros de distancia, las señales de radio tardan más de 19 horas en viajar en cada dirección. Los ingenieros no pudieron controlar la maniobra en tiempo real.
Llamaron al procedimiento el "Big Bang" porque un fallo terminaría efectivamente con la misión. Después de días de silencio, Voyager 2 llamó a casa. La maniobra funcionó, y se espera que la sonda continúe operando durante al menos otro año.
El equipo celebró el éxito pero se mantuvo cauteloso. Las naves espaciales tan antiguas no tienen piezas de repuesto, y cada nuevo procedimiento conlleva riesgo. Los ingenieros dijeron que vigilarán la sonda de cerca en los próximos meses.
Qué viene después
Voyager 1, la nave gemela, está en peor estado. Está funcionando con aún menos energía y es posible que pronto tenga que apagar instrumentos adicionales. Los ingenieros están estudiando trucos similares para alargar su vida.
Las dos sondas han viajado más lejos que cualquier objeto hecho por el hombre en la historia. Son las únicas naves espaciales que exploran el espacio interestelar directamente. Cada año extra de datos es un regalo, dicen los científicos, porque las misiones no pueden ser reemplazadas.
La NASA ya ha planeado los próximos pasos. Si Voyager 2 aguanta, la misión podría alcanzar el hito de los 50 años en 2027. Los datos que envía ayudan a los científicos a comprender el borde del sistema solar y el espacio más allá.