Cinco días en la sala de prensa
La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Katie Zacharia, deja el cargo después de menos de una semana, según personas familiarizadas con el asunto, y el presidente Donald Trump cuestionó públicamente si quería conservarlo.
Zacharia, quien ofreció su primera rueda de prensa el martes, dijo a los periodistas desde el atril que se sentía honrada por el cargo. Para el viernes, ABC News informó que estaba en transición para salir, citando fuentes. La Casa Blanca no ha anunciado un reemplazo.
"No tienes que hacer esto"
Trump dijo a los periodistas que había llevado a Zacharia aparte y le había pedido que lo reconsiderara. "Le dije: 'Katie, ya sabes, no tienes que hacer esto si no quieres'", relató. "Ella dijo: 'Esto es mucho más duro'. Yo dije: 'Bienvenida al mundo de Trump'".
El presidente sugirió que la prensa la había tratado con dureza, señalando una entrevista difícil en Fox News y una aparición complicada en Fox and Friends. Añadió que le había dicho dos minutos antes que no tenía que quedarse.
Zacharia llegó a la oficina de prensa procedente de Trump Media, la empresa detrás de la plataforma Truth Social del presidente, y antes había pasado un breve período en el Departamento de Seguridad Nacional durante la segunda administración Trump. No era una asistente de prensa de carrera, y su primera rueda de prensa llamó la atención por comentarios sobre normas de plomería en China más que por la política de la administración.
Una rotación que llama la atención
La rotación es inusual incluso para los estándares de una administración en la que los cambios de personal de alto nivel son frecuentes. Los secretarios de prensa normalmente sirven durante años, construyendo relaciones con el cuerpo de prensa de la Casa Blanca. Una salida tras una sola rueda de prensa deja la sala de prensa sin un portavoz habitual mientras la administración gestiona guerras en Oriente Medio, un shock de precios de la energía y una campaña electoral de mitad de mandato.
Los roles de secretario de prensa adjunto aún no se han detallado públicamente, y no está claro quién responderá preguntas en la próxima rueda de prensa. Trump dijo que apoyaría lo que Zacharia decidiera, llamándola una buena persona que había sido puesta en una situación difícil. Para los periodistas que cubren la Casa Blanca, el efecto práctico es simple: la voz ante las cámaras de la administración vuelve a ser una incógnita.