Política

El Tribunal Supremo permite que continúen las deportaciones a terceros países hasta la audiencia de diciembre

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Un segundo fallo de emergencia

El Tribunal Supremo de Estados Unidos allanó el martes el camino para que la administración Trump siga deportando a inmigrantes a países con los que no tienen vínculos, mientras continúa un desafío legal. Los jueces concedieron una solicitud de emergencia del gobierno y dejaron de lado un fallo de un tribunal de apelaciones que había declarado ilegal el proceso actual. Los tres jueces liberales del tribunal disintieron.

Es la segunda vez que el tribunal elimina obstáculos a esta práctica, que los funcionarios denominan deportación a terceros países.

Qué hace la política

Según esta política, los agentes de inmigración pueden poner a una persona en un vuelo hacia una nación que no es su hogar y donde nunca ha vivido. El tribunal de apelaciones determinó que el proceso no ofrece a las personas una oportunidad real de plantear preocupaciones de seguridad antes de la expulsión, lo que, según el tribunal, viola la ley federal de inmigración.

Más de 25.000 migrantes ya han sido enviados a 29 países bajo esta política, según recuentos públicos. El Tribunal Supremo escuchará los argumentos completos en diciembre. Hasta entonces, los vuelos de expulsión pueden continuar.

Cuestiones de seguridad y dignidad

Defensores de los inmigrantes dijeron que el fallo pone a las personas en peligro. Kevin Appleby, del Centro de Estudios Migratorios, comparó la situación con deportar a una persona de Inglaterra a Corea del Norte, diciendo que la decisión entra en conflicto con la dignidad humana básica y deja a los migrantes incapaces de objetar antes de ser puestos en un avión.

Los partidarios de la política argumentan que el gobierno necesita margen para actuar con rapidez y que los tribunales no deberían gestionar decisiones individuales de expulsión. Señalan el volumen de casos pendientes y los países que han aceptado recibir traslados.

La revisión de diciembre decidirá si el proceso tiene que cambiar. Por ahora, el efecto práctico es que los vuelos de deportación siguen operando durante el otoño, un ritmo que ambos lados del debate observarán de cerca.

Fuente: AP