Se va un líder de larga trayectoria
Jeff Dean, uno de los ingenieros más influyentes de Google, deja la empresa para iniciar una nueva empresa. Varios investigadores senior de IA se van con él.
Dean se unió a Google en 1999 y ayudó a construir los sistemas que hicieron que su motor de búsqueda fuera rápido y confiable. Más tarde cofundó Google Brain, el equipo que impulsó gran parte del trabajo temprano de aprendizaje profundo de la empresa.
En los últimos años, Dean supervisó la dirección de investigación de Google DeepMind. Sus colegas lo describen como una fuerza silenciosa detrás de muchos de los mayores avances del campo.
Una ola de salidas de las grandes tecnológicas
La partida se suma a una lista creciente de investigadores de IA de alto nivel que abandonan las grandes empresas. Los fundadores e inversores están invirtiendo dinero en nuevos laboratorios, y los investigadores experimentados tienen una gran demanda.
Varios ex investigadores de Google ya han lanzado startups que recaudaron cientos de millones de dólares. El patrón está remodelando la industria de la IA, a medida que el talento se extiende de unas pocas grandes empresas a muchas más pequeñas. Las guerras de reclutamiento han elevado los salarios y los paquetes de acciones a nuevos máximos.
Google dice que tiene una cantera profunda de investigadores y continuará su trabajo de IA. La empresa ha estado invirtiendo fuertemente en sus modelos Gemini y servicios en la nube.
Qué hará la nueva empresa
La nueva startup no ha revelado sus planes. Fuentes familiarizadas con el asunto dicen que se centrará en modelos fundacionales y la infraestructura necesaria para entrenarlos y ejecutarlos.
Esa área está concurrida pero crece rápido. Los costos de cómputo siguen siendo la mayor barrera para los nuevos participantes, por lo que la experiencia del equipo en la construcción de sistemas a gran escala podría ser una ventaja. El historial del grupo también podría ayudar a recaudar dinero en un momento en que los inversores son más exigentes.
La salida de Dean marca el final de una era en Google. También muestra cuánto del centro de gravedad en la investigación de IA se ha desplazado de los laboratorios corporativos a las nuevas startups.