Ciencia

Telescopio solar detecta pequeños vórtices de plasma que podrían explicar el calor del sol

17 vistas

La mirada más nítida a la superficie del sol

Astrónomos han capturado las imágenes de mayor resolución jamás tomadas de la superficie visible del sol. Las imágenes provienen del Telescopio Solar Daniel K. Inouye en Hawái, el telescopio solar más grande del mundo. Las imágenes revelan diminutos patrones similares a remolinos nunca antes vistos. Estas estructuras giratorias se forman en los bordes de las concentraciones de campo magnético en la fotosfera. Los patrones son causados por un proceso llamado inestabilidad de Kelvin-Helmholtz, que ocurre cuando dos capas de fluido se mueven a diferentes velocidades.

Por qué la corona es tan caliente

El descubrimiento podría ayudar a resolver un enigma de larga data en la física solar. La atmósfera exterior del sol, llamada corona, alcanza temperaturas de más de un millón de grados, mucho más caliente que la superficie debajo. Los científicos han buscado durante décadas un mecanismo que transporte energía hacia arriba. Las nuevas observaciones sugieren que los vórtices mezclan plasma y ayudan a transportar energía hacia la corona. Los movimientos giratorios también podrían impulsar la rápida difusión de los campos magnéticos en la superficie solar. Los modelos actuales han tenido dificultades para explicar esa difusión, y la inestabilidad podría ser una pieza faltante de la respuesta.

Las simulaciones coinciden con el sol real

El equipo combinó datos del telescopio con simulaciones por computadora del plasma solar. Las simulaciones reprodujeron los vórtices observados en detalle. Investigadores del Observatorio Solar Nacional, el Observatorio de Alta Altitud y el Instituto Max Planck para la Investigación del Sistema Solar lideraron el trabajo. Describen los resultados como una nueva ventana a la dinámica del sol y otras estrellas. El artículo fue publicado en la revista Nature el 5 de agosto de 2026. Comprender estos procesos a pequeña escala también podría mejorar los pronósticos de erupciones solares y clima espacial que afectan satélites y redes eléctricas en la Tierra.

Fuente: Nature