Un dron y luego la sorpresa
El juego se detuvo al minuto y cuarenta segundos en el Highbury Stadium el martes cuando el árbitro Michael Salisbury divisó un dron sobre el campo, con el Arsenal a punto de lanzar una falta. Salisbury habló con ambos banquillos y con el responsable de seguridad del estadio, y el partido de cuarta ronda se reanudó en el minuto 10, más de ocho minutos después. La policía dijo que localizó al operador. El Fleetwood confirmó que el dron no estaba autorizado por el club ni por los radiodifusores.
El Fleetwood se adelanta y el Arsenal empata
El Fleetwood, decimoctavo en la League Two, se adelantó en el minuto 21 por medio del cedido del Fulham Aaron Loupalo-Bi, ante un Arsenal que hizo cambios masivos y apenas encontró ritmo. Martin Odegaard entró y los visitantes mejoraron tras el descanso, empatando en el minuto 50 cuando Viktor Gyökeres marcó su primer gol de la temporada.
El partido terminó igualado y se decidió desde el punto de penalti. Jay Lynch detuvo el penalti de Bruno Guimarães, y el joven defensa Conor Haughey anotó el lanzamiento que lo selló, clasificando al Fleetwood por 5-3 y desatando una invasión de campo.
La noche más grande en la historia liguera del club
El Arsenal llegó como campeón de la Premier League y fue eliminado por un club que lleva 15 años en la Football League. Fue la ronda más lejana a la que había llegado el Fleetwood en la competición y el partido más importante de ese periodo, y el resultado figura entre las mayores sorpresas en los 66 años de historia de la Copa Carabao.
El premio del Fleetwood es un puesto en el sorteo de cuartos de final, y un partido que importará más a las finanzas del club que cualquier otra cosa esta temporada. Para el Arsenal, la eliminación le quita una vía hacia un título y añade escrutinio a una rotación de plantilla que produjo poco en la primera mitad.
La policía sigue investigando el vuelo del dron, que por un momento amenazó con suspender el partido por completo. Según la normativa inglesa de estadios, volar una aeronave no tripulada sobre un estadio durante el juego es un delito, y los clubes han presionado para endurecer la aplicación desde incidentes similares la temporada pasada.