El Niño llega con fuerza
La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica emitió un aviso de El Niño el 11 de junio, confirmando temperaturas de la superficie del mar más cálidas de lo normal en el Pacífico ecuatorial central y oriental. El Centro de Predicción Climática advierte que se espera que las condiciones se fortalezcan durante el otoño e invierno, con un 63% de probabilidad de un evento muy fuerte entre noviembre de 2026 y enero de 2027.
Qué significa esto para el clima global
Un El Niño fuerte generalmente trae mayores precipitaciones e inundaciones al sur de Estados Unidos, partes de América del Sur y África Oriental, mientras causa sequía en el Sudeste Asiático, Australia y la Amazonía. El evento podría suprimir la actividad de huracanes en el Atlántico al aumentar la cizalladura del viento, pero aumenta el riesgo de tormentas poderosas en el Pacífico. La NOAA ha advertido que este evento podría rivalizar con algunos de los más fuertes registrados.
Contexto climático y preocupaciones
La declaración de El Niño se produce durante un año ya marcado por fenómenos meteorológicos extremos en todo el mundo. Las emisiones globales de carbono continúan aumentando, con la producción de CO2 de China subiendo un 2% a principios de 2026. Grupos de energías renovables han demandado al Pentágono por lo que llaman una parada total de proyectos de energía eólica en tierras adyacentes a bases militares. Los científicos advierten que El Niño superpuesto al calentamiento a largo plazo podría empujar las temperaturas globales a nuevos récords en 2027.