Astrónomos que utilizan el Telescopio Espacial Hubble han capturado la imagen directa más nítida hasta ahora de una estrella compañera que orbita Betelgeuse, la famosa supergigante roja en la constelación de Orión. El descubrimiento ayuda a explicar uno de los misterios más observados en la astronomía moderna: por qué Betelgeuse sigue atenuándose y brillando de maneras extrañas.
Una estrella escondida a plena vista
Betelgeuse, a unos 650 años luz de la Tierra, es una de las estrellas más brillantes del cielo nocturno. Los astrónomos propusieron por primera vez que podría tener una compañera hace unos 100 años, como una forma de explicar la atenuación que los observadores han registrado durante más de mil años. Con el tiempo, otros equipos reunieron evidencia indirecta de tal estrella, llamada Betelgeuse B. Pero nadie la había fotografiado claramente, hasta ahora.
Las nuevas observaciones, realizadas con Hubble y telescopios terrestres, muestran a la compañera, llamada Siwarha, como un pequeño punto brillante cerca de la estrella gigante. Los datos también revelan un rastro de gas denso que gira a través de la vasta atmósfera extendida de Betelgeuse, probablemente tallado por la gravedad de la compañera.
Más grande de lo esperado
La imagen trae una sorpresa: Siwarha es mucho más masiva de lo predicho. Los modelos anteriores sugerían que la compañera tenía aproximadamente la misma masa que el Sol. Las nuevas observaciones indican que tiene de dos a tres veces la masa del Sol, lo que la hace más brillante y más fácil de detectar.
"El hecho de que todavía podamos descubrir una compañera cercana, más masiva y brillante que el sol, alrededor de una estrella tan bien estudiada es notable", dijo Miguel Montargès, astrónomo del Observatorio de París que dirigió el trabajo. "Estos son de los mejores momentos de la ciencia: ver algo nuevo, inesperado".
Pistas de una apuesta de sincronización
El equipo sincronizó su búsqueda utilizando dos artículos publicados en 2024 que predijeron que la compañera estaría en su separación más lejana de Betelgeuse en diciembre de ese año. Con esa pista, los astrónomos se propusieron atrapar a la estrella en el momento adecuado. Montargès admitió que dudaba que el telescopio tuviera la sensibilidad para detectar a la compañera predicha. "¡Porque es más masiva de lo predicho, la vemos!", dijo.
El hallazgo da a los científicos una nueva herramienta para leer los estados de ánimo de Betelgeuse. Rastrear cómo Siwarha agita las capas exteriores de la estrella podría aclarar qué impulsa sus famosos eventos de atenuación, incluido el Gran Atenuación de 2019-2020, y ayudar a refinar las estimaciones de cuándo la supergigante podría algún día explotar como supernova.