Tramo final tras nueve sobrevuelos
Dos naves con destino a Mercurio dejaron atrás su nave nodriza el jueves y emprendieron el tramo final de un viaje de casi una década hacia el planeta más pequeño del sistema solar. Las naves europea y japonesa, unidas, se separaron según lo previsto de su crucero, pero los controladores tuvieron que esperar dos horas de angustia para recibir confirmación mediante señales de radio. La operación se transmitió desde el centro de control de la Agencia Espacial Europea en Alemania, a más de 200 millones de kilómetros de distancia.
Tramo final tras nueve sobrevuelos
"Es un momento brillante", dijo Geraint Jones, científico principal del proyecto. La misión, conocida como BepiColombo, se lanzó en 2018 y ya ha recorrido más de 10.000 millones de kilómetros en una ruta indirecta. Necesitó nueve sobrevuelos planetarios para frenar lo suficiente y ser capturada por la gravedad de Mercurio. El último sobrevuelo, en enero de 2025, produjo fotografías de cerca de los cráteres de impacto y las llanuras volcánicas del planeta. Al jueves, la nave aún tenía unos 3,3 millones de kilómetros por recorrer.
Un mundo de extremos
Mercurio es un planeta de duros contrastes. Las temperaturas diurnas pueden superar los 427 grados Celsius, mientras que los polos albergan cráteres profundos y permanentemente sombreados llenos de hielo. Los ingenieros tuvieron que diseñar la misión para soportar condiciones castigadoras. "Es esencialmente equivalente a operar con un horno de pizza muy caliente justo en la espalda", dijo Ignacio Tanco, jefe de operaciones de la misión en la Agencia Espacial Europea. Solo otra nave, la Messenger de la NASA, ha explorado el planeta, que es solo un poco más grande que nuestra luna.
Órbita y primera ciencia
Si todo va bien, las naves unidas entrarán en la órbita de Mercurio en noviembre y se separarán en diciembre para mapear y estudiar el planeta desde diferentes altitudes. A partir de la próxima primavera, los instrumentos científicos de ambas naves examinarán el campo magnético de Mercurio, su denso interior y su geología superficial, incluidos misteriosos huecos que los científicos creen que fueron tallados por minerales que se vaporizan de las rocas.